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jueves, 30 de abril de 2026

Ⓤ Rock Del Centenario 1924 · 2024

(Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 22 de abril de 2026.)

(De continuo, la crítica en cualquier campo opera desde una objetividad que es más una intersubjetividad. Y cuando ésta se halla frente a dos irrefrenables pasiones entrelazadas, tiene más de subjetividad que de cualquier otra cosa. Sirva esta minúscula declaración para advertir que el siguiente texto, si bien no dejará de ser consistente con su habitual línea severa en lo que concierne a la música pop contemporánea, en todo momento será una confesión de parte al referirse al deporte rey. Tienes la obligación moral, pues, de desconfiar una vez más de aquello que escribiré a continuación.)

Desacostumbradamente tarde (un año y meses), Trilce Discos me hace llegar esta edición de lujo que ha producido en sociedad con Estación Odriozola para sacar lustre al primer siglo de vida de la que es la más gloriosa institución del fútbol peruano: Universitario De Deportes. Cierto que el club arribó a esa efemérides hace casi dos almanaques. No obstante, el CD se puso a la venta recién a principios del ‘25 por motivos contractuales. En tanto aún resuenan fuerte los ecos de dicha conmemoración, vale la pena pasar revista al artefacto en cuestión.

Tuvo la oportunidad el desaparecido escritor Vargas Llosa, célebre hincha merengue, de describir a la U como “mucho más que un equipo, es un mito, una leyenda, una tradición”. Justísimas palabras. Si nos remitimos a los números, la Crema los tiene casi todos de su lado: la mayor cantidad de campeonatos (contando o sin contar los obtenidos en la era amateur), la más consistente presencia en Copa Libertadores, el estadio más grande del Perú, una Libertadores sub-20, cero descensos a segunda división, varias gestas que ningún otro de sus pares ha conseguido igualar (como ganarle a domicilio a River Plate y a Racing Club en apenas 48 horas, durante la Libertadores del ‘67) y récords acordes (dos tricampeonatos, un periodo histórico de invencibilidad absoluta como local, etc).

Pero la U nunca se ha medido ateniéndose a aquella frialdad numérica. Todas esas cifras se lograron respaldadas siempre por esa garra que el club ha convertido en su indesligable marca de juego, que ha impreso indeleble en la mayoría de sus jugadores, que se constituye en la columna vertebral de su mística. No en vano, ha sido catalogada por la FIFA como el mejor club peruano históricamente hablando, el más ganador y el más representativo del país -títulos que enorgullecen a la que debe ser la más grande hinchada futbolera bajo estos cielos, tradicionalmente representada en la frase “la mitad más uno”.

No es un secreto que los dos responsables de Trilce Discos -Fernando Gonzáles y Antonio Gutiérrez- son irredentos fanáticos de Universitario De Deportes, lo mismo que este servidor. De ahí su entusiasmo por sumarse a los festejos del centenario del vigente tricampeón del fútbol peruano. A ello les ha aupado, también, la natural conexión entre la esencia de la música rock y el aura flamígera que rodea a la Crema. Ya en los 90s, la emisora radial Studio 92 empezaba a difundir a través de su señal canciones de reggae con el epígrafe “Comando Reggae”, mientras que al resto de su programación habitual le añadió el alias de “Trinchera Rock”, en clara alusión a la más famosa de las barras de la U, la Trinchera Norte. Esa conexión ha quedado magistralmente inmortalizada gracias al veterano guitarrista de Voz Propia, Raúl Montañez: “La U es la mejor banda de rock”.

Rock Del Centenario 1924 · 2024 replica en casi todos sus componentes la coloración de gala a que es afecta la institución: negro y dorado en la caja de cartulina, en el pin, en el booklet con excelentes fotos del Monumental y de los/as artistas participantes, en el sobre dentro del cual viene la placa. Sólo ésta es decorada con los clásicos colores crema y granate de la camiseta oficial de juego, y su contenido homenajea los cien años del Más Campeón incluyendo a 14 grupos y solistas escogidos/as por Trilce Discos y Estación Odriozola, algunos/as constituidos/as ex profeso para dar rienda suelta a su pasión por el club de sus/mis/nuestros amores. Entre estos/as últimos/as figuran Bombo De La Barra, Caudillo, Klausurada, Voces De Odriozola, Sentir Popular o Actitud Crema. Otros nombres pertenecen a los circuitos del pop peruano independiente, cuyos pasadizos vienen fatigando aún desde hace décadas. Aquí se inscriben Piero Bustos (Del Pueblo Del Barrio), Pedro Solano (Cementerio Club), Charlie Diazepunk (Diazepunk), Raúl “Montaña” Montañez, Fútbol En La Escuela o Procrastinación 1 Yo 0.

El esférico arranca con el ska a medio tiempo de Bombo De La Barra (“Me Creo Lolo Fernández”), en plan bien ligero. Bustos, que es de los contados hinchas cremas que ha vivido lustros en el barrio de Matute, reinterpreta desde coordenadas rockeras desaceleradas la conocida “Polka Crema”. Junto a él podemos situar el ágil pop de Solano (“En El Monumental”), la canción que dedica Atados A Un Sentimiento a la Mujer Crema (“Ellas”) y el sorprendente pop brioso de Klausurada (“La Chica De Oriente”). Hay espacio para las variantes menos virulentas pero empeñosas del punk, como “Agosto Siete” de Sentir Popular, “U Mi Mejor Historia” de Actitud Crema, “Canciones Cremas” de Charlie Diazepunk y el impetuoso mazazo pop punk de “Centenario” (Caudillo). Cómo no, el indie también se hace presente gracias a sus dos exponentes más visibles en el menú: Procrastinación 1 Yo 0 (“Tú”) y Fútbol En La Escuela (“Es Divertido”).

La calidad de muchos temas puede discutirse o no, es verdad. Yo antepongo el siguiente facto: en todas estas canciones, la vibra del estadio se convierte en aliento constante, y éste a su vez en grito de guerra. No faltan los puyazos reconducidos en arengas, dedicados al rival de toda la vida (especialmente divertidos en los canales de Fútbol En La Escuela y de Tito Manrique & Cosa Nuestra). Con todo, por encima se impone el amor entregado a unas sedas que tienen la virtud de transformar al que se enfunde en ellas cuando pisa una cancha de fútbol, rodeado de 80 mil almas fundiéndose en una sola e indivisible voluntad.

Remataba su alocución nuestro fallecido Nobel de Literatura diciendo de Universitario De Deportes que es “una de las más hermosas historias que ha escrito el deporte peruano”. Poco más queda por añadir, y ello le corresponde al inmenso pueblo crema, que me precio de integrar. En las buenas, en las malas y en las que sea, porque cuando menos mereces nuestro fervor es cuando más lo necesitas...

¡Y Dale U Toda La Vida! ¡Y Dale U Por Siempre Escucharán!

Hákim de Merv

jueves, 22 de febrero de 2018

Olaya Sound System: Música Del Mar // Vieja Skina: El Regreso De La Luna Verde

(Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 14 de febrero del 2018.)

Si bien a prima facie puede parecer un tanto arbitrario elegir para esta reseña doble a grupos que lucen relativamente disímiles, ambos guardan más en común de lo que ese somero primer vistazo revela.

Vieja Skina y Olaya Sound System provienen de las nuevas hornadas con que la escena independiente peruana ha afrontado su renovación en el siglo XXI. En consecuencia, su genealogía no está lastrada por los vicios de forma, contenido y función que determinaron el camino de sus más discretos pares en los 80s y los primeros 90s -vicios cuya supervivencia ha quedado felizmente relegada a guetos que todavía hoy persisten con géneros fosilizados in extremis. Los dos combos, además, tienen ya trayectorias que cuentan con al menos tres capítulos: cada uno, en lo suyo, ha alcanzado cierta proyección entre el público dentro y fuera de las fronteras nacionales -los Olaya vienen de una seguidilla de exitosos conciertos por el norte del país, y los skineros se presentaron hace unos cuantos días en un festival de ska en Colombia, al lado de los legendarios Bad Manners y su showman, el alocado Douglas Trendle/Buster Bloodvessel. Finalmente, tanto unos como otros se formaron allá por el 2008, partiendo de raíces cuyas conexiones telúricas los guían/conducen hacia un único punto geográfico: Jamaica.

Lo que pocos saben es que las primeras colaboraciones de ambos nombres fueron también, digamos, conjuntas. Al lado de Pilotocopiloto, Barrio Calavera, Plug-Plug, Las Amigas De Nadie, The Emergency Blanket, Stereo Karma, Deskartables y Mi Jardín Secreto; Olaya Sound System y Vieja Skina saltaron al verde a través de Elecciones Munisicales 2010: El Rock Limeño En Campaña (2010), publicado para libre descarga por Dorog Records. Estas primeras colaboraciones son indiciarias sólo parcialmente: mientras que VS acometía su performance en clave de ska, OSS visitaba las llanuras roots reggae (“La Mentalidad Del Hombre”) y dirigía no pocos guiños a la fusión (“Los Olaya”). A partir de este punto, separo las historias para su mejor exposición.

Nadar En El Cemento (2010) conserva esa vena roots que Olaya Sound System exhibía en “La Mentalidad...”, ciertamente un poco más salpicada que antes de raggamuffin. La fusión con las sonoridades de índole tropical-andina que anunciaba “Los Olaya” no sería explorada a consciencia sino a partir del segundo largo, Nuestra Casa (2012). Con Quién Es Quién (2015) y el reciente Música Del Mar (2017), queda en evidencia que el norte de los Olaya siempre fue el mestizaje entre la cumbia de sabor nacional (¿pero cuál de ellas?) y algunos de los más prominentes ritmos peruanos tradicionales, mestizaje sostenido/amalgamado por el reggae -de hecho, el alias de la banda es un indicio bastante evidente de la influencia que la ínsula antillana ha ejercido sobre ella, a pesar de no ser ésta precisamente la personificación del concepto mismo de “sound system” (al principio una furgoneta itinerante que posee potentes equipos de sonido a través de los que un pinchadiscos ambienta fiestas, luego un grupo de DJs e ingenieros de sonido que trabajan juntos como uno solo tocando y produciendo música).

En la interna, OSS ha atravesado muchos cambios. Los miembros fundadores Lorenzo Zolezzi (guitarra, voz) y Matteo Bonora (guitarra, voz) son los únicos que permanecen hasta la fecha. En otros tiempos, por sus filas pasaron Andrés Abugattás, Sebastián Legaspi y David Von Der Heyde, entre otros. El line up actual, que completan Alonso Rodríguez (bajo), Jim Marlow (percusión menor), Rodrigo Castillo (batería) y Óscar Mauricio (congas, voz); es el responsable de haber firmado Música Del Mar, un disco que puede tomarse como el “point of no return” para los Olaya.

Célebres por sus tremendos directos nocturnos, estos limeños ya manejan un perfil que les identifica nítidamente. Pese a la disparidad de las músicas que cubiletea (tropical-andina, afroperuana, jamaiquina), Música Del Mar se revela muy cohesionado. Festivo como siempre, sí, pero también plenamente consciente de sus habilidades expresivas; que se materializan a través de líricas que explotan en los momentos precisos -lo mismo que se materializa al oírlos el recuerdo de la ‘Internacional Latina’ de los 90s: Los Fabulosos Cadillacs, Maldita Vecindad Y Los Hijos Del Quinto Patio, Todos Tus Muertos, Mano Negra...

A algunas personas, esta extraña mescolanza les puede saber a sopaipilla en ácidos. Concedido. De hecho, a mí tampoco consigue atraparme del todo. Reconozco, eso sí, la capacidad de OSS para enyuntar fluidamente ritmos que en sus orígenes no comparten ni el aire que respiramos. No será la primera vez, sin embargo. Ya a fines del 2015, reseñando justamente el tema “Desaparecer Contigo” para el recuento anual de la página face Rock Achorao’, alegaba cierta imposibilidad de empatar con esta música en mi condición de urbanita domesticado -pero no podía negar que me hablaba desde algún rincón de mis genes, aupándome a despercudirme. Música Del Mar no hace otra cosa que rubricar, nos guste o no, la excéntrica identidad del zangolotino sexteto perteneciente a las filas de Descabellado Records.


Vieja Skina es un ensamble mucho más ortodoxo que el de los Olaya. Cuando debutan en Elecciones Munisicales..., era obvio -con ese nombre, para más inri- que lo suyo apuntaba de todas maneras al ska. Lo que no quedaba claro era a qué clase de ska. “Armagedón”, por ejemplo, es un instrumental MAGNÍFICO de ska en la onda de la ola británica 2-Tone (Madness, The Selector, Specials, The Beat) y de la etapa ochentera de Los Fabulosos Cadillacs; pero “El Alquimista” hablaba de intenciones serias de habérselas con el ska original, el de la ola jamaiquina, conocido como “ska tradicional”. Su primer disco, Ayahuaska (2012), era una declaración de principios en favor de esta segunda opción, cruzándola con música afroperuana y jazz, pero manteniendo una férrea preeminencia del ska que cultivasen The Skatalites y Desmond Dekker.

No es un detalle menor el que Ayahuaska fuese mezclado en segundas instancias nada menos que por Mad Professor, un nombre fuertemente asociado a gigantes como Public Enemy y Massive Attack. Tal fue el revuelo que causó este debut en medios internacionales, que la banda fue invitada a festivales latinoamericanos (Brasil incluido) especializados en ska, y se hizo de un nombre y de seguidores del género en países como Ecuador y México. Más aún, despertóse un inusitado interés por material de VS, lo que redundó en el rescate de La Esquina De Siempre, recopilación orquestada por el prestigioso blog RG&RBE en el 2010 y a la sazón primera referencia discográfica de los capitalinos.

Cinco años después de Ayahuaska, Vieja Skina lanza su segundo esfuerzo en estudio, El Regreso De La Luna Verde. Teniendo en cuenta el estado de cosas descritas líneas arriba, no sorprende que para la producción de este álbum el grupo haya contado con participaciones de lujo, una por tema salvo el par de Victor Rice, para un total de siete. A tal efecto, en ERDLLV colaboran Hugo Lobo (track epónimo), Victor Rice (“La Huaca” Y “Joan”), Lord Panamo (“Beautiful Day”), Mario Siperman (“Trane Steady”), Mr. T-Bone (“Skandinavia”) y Matteo Bonora. Sí, el vocalista de Olaya Sound System vuelve a acercar las historias de ambas formaciones poniendo su voz en “My Honey Girl” -cerrando de este modo el tema de las colaboraciones para el disco llamado a reportar la consagración definitiva del octeto integrado por Giacomo Novella (trombón), Daniel Ciudad (batería), Luis Monzón (saxo tenor), Edinho León (bajo), Sarid Challco (saxo alto), Camilo Gonzales (teclados), Bruno Rosazza (trompeta) y Julio Mejía (guitarra).

El Regreso... fue registrado en Lima, mezclado en São Paulo y masterizado en Buenos Aires. Cada una de estas etapas contó con un nombre de polendas tras la consola: Jorge Cavero, Sergio Soffiatti (Orquesta Brasilera de Música Jamaicana) y Mario Siperman (Los Fabulosos Cadillacs), respectivamente. En el plano instrumental, el estilo de Vieja Skina ha crecido de un modo admirable. Sin espacio para las fusiones a excepción de las ya enumeradas, su ska tradicional permanece inmaculado, a años-luz de distancia del referente punk más cercano. Es cierto que la nutrida lista de invitados aporta matices que hasta la fecha estos cumpas no habían explorado, pero siempre dentro de las coordenadas ya definidas. No hay espacio para el virtuosismo hueco, error frecuente en músicos entrenados que confunden la creatividad con la técnica, sino que todo en el esférico trasluce esa expresividad propia de quienes se abocan a lo suyo sin que la pericia instrumental les ahogue/relegue el entusiasmo y la devoción por lo que hacen.

ERDLLV ya ha llevado a VS a Colombia, a cosechar la admiración de nuestros vecinos del norte. Queda pendiente una presentación en Valparaíso (Chile), para fines de abril.


Hákim de Merv