(Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 27 de mayo de 2026.)
Ahora bajo el marbete de Macross Remix debuta por tercera vez con otro EP, El Big Bang Del Universo. Más cerca del mini-álbum, este título refrenda las coordenadas que trashuma Ancieta Rojas tras su alejamiento de Chip Musik (hoy culminado), además de traer algunas novedades respecto de la anterior entrega; aunque bien vistas no lo son tanto. Me explico: ese futurismo orgánico que impulsaba el vuelo de Formas Hipnóticas EP era menos una aproximación al rollo techno tribal de los hermanos Cobain que una reelaboración del output sci-fi del que hace gala el bleep techno de los 90s, y en menor medida la IDM. Sobre esa senda avanza Macross Remix, postulando una cosmicidad abarrotada de alerones místicos no siempre convincentes.
Desde la apertura epónima, el individualista oroíno factura composiciones bleep de heterodoxo pelaje IDM/post IDM, próximas tanto a la dialéctica del beat de un Speedy J como a la marcial abstracción algorítmica de unos B12. En “En Tu Presencia” y en “Evay”, las secuenciaciones han sido diluidas hasta descomponerse o casi, cediendo el testigo a espacios abiertos surcados por sintetizadas tonalidades breves y chillonas, a líneas de bajo tetradimensionales, a un pathos binario más permisivo en lo tocante a la quietud contemplativa. Recién traspuestos los cuatro minutos de “Evay”, resurge tímidamente una programación de tiempos moderados, que calza con esas voces gregorianas que se dejan oír nada más iniciado el corte, aparentemente (re)sampleadas del primer disco de Enigma (¿”Mea Culpa”?).
“Genesis Remix” y “Viaje Interestelar” completan el menú del extended. Padeciendo ambos el mismo laxo sideralismo antes descrito, la recurrente pista vocal femenina del primero -versión remozada del track cedido a Underground Junín Vol. 2- tiene un efecto desencorsetador similar al que produce su par en “Halcyon + On + On” (Orbital), rayos láser incluidos. El segundo flirtea fugazmente antes del minuto con el drum’n’bass, sin que trascienda a mayores, inclinándose por una exhibición de ese post IDM del que Ives ha echado mano continuamente. Iteración hipnótica y minimalismo futurista con que redondear un tercer estreno artísticamente llamativo, pero de convicciones espirituales que me han sabido insolventes.
Hákim de Merv

