jueves, 6 de agosto de 2026

Rafael Cheuquelaf: Ecocidios

(Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 29 de julio de 2026.)

Arduo trabajo apostillar el nuevo largo de Rafael Cheuquelaf sin citar casi por entero la glosa que el propio puntarenense consigna en el BandCamp de Eolo Producciones. Desde la denominación, que apunta sin escalas a la crisis generalizada de sistemas bioambientales, hasta los numerosos sampleos de ponencias o declaraciones públicas que verbalizan esa preocupación; Ecocidios es mucho más que un documento sonoro. Testimonia la enorme diversidad biológica y medioambiental de la Patagonia, a la par de la zozobra y del desasosiego que derivan de la impronta de la mano del Hombre en la Naturaleza de la región más austral del continente americano.

Efectivamente, más de la mitad del repertorio subraya la intervención de intereses económicos nacionales y extranjeros que atentan -con intención, menos frecuentemente sin ella- contra lagos, estepas, abras, bahías o archipiélagos que deberían permanecer sin hollar por el hombre civilizado. Y lo hace sin guardarse nada. Esto pone al álbum por encima de esfuerzos precedentes que el músico magallánico viene realizando desde el ‘19 (Choike EP). Las composiciones suenan de hecho más enfáticas, intensas, dramáticas y agoreras que nunca antes en el background de Cheuquelaf (Mantiza, Lluvia Ácida, Nébula).

No tienes sino que pulsar play para darte cuenta de ello. “Zonas De Sacrificio” es un reluctante llamado de atención sobre la poca consciencia de las corporaciones de diversa índole, pero sobre todo de la ciudadanía promedio, cuando se trata de oponer la inviolabilidad de santuarios naturales a la explotación de sus (finitos) recursos. El track se ha armado introduciendo en el viejo synth setentero decenas de cuñas sci fi nativas del nuevo siglo -algo así como enyuntar a Isao Tomita y a Cliff Martinez, a Clint Mansell y a Jarre. “Ballenera” resuena aún más oscuramente ambiental, palpitando con urgencia y vitalidad a despecho del tranquilo cloqueo con que el agua te recibe al inicio.

Otro rasgo a remarcar en Ecocidios es el golpe de timón estilístico. No ha abandonado Rafael la senda del ambient synth de arte y ensayo, sino que la ha enriquecido amparándose en las relevantes cantidades de downtempo, de EBM y de IDM aditadas.  Si en el caso del primero puedo citar el trote calmo de “El Valle De Los Castores” y el extraño cripticismo invertebrado de “Dydimo”, surcos en los que también casa ambient y auroral noise digital, en el caso del segundo apelo al angustiante pulso filo-industrial de “Flota Pesquera China”. En cuanto al IDM, su imponente huella es rastreable en los agitados latidos de “Metula” y de “Hidrógeno Estepárico”, en la díscola tonalidad cíclica de “Escape De Salmones”, en las artificiales ambrosías de nerviosa pulsión que cobija el cierre “El Fuego Avanza”.

Justamente es “El Fuego Avanza” el tema que expone con mayores bríos los actos realizados en detrimento del ecosistema patagónico a uno y a otro lado de la frontera chileno-argentina -quema de áreas en parques nacionales protegidos, con el único propósito de adjudicarlas a empresas (de cariz sionista). La imputación más sangrante, en medio de denuncias sobre malas prácticas de la industria ballenera, sobre continuas incursiones ilegales de flotillas de pesca industrial en el mar magallánico, sobre la angurria corporativa por el “hidrógeno verde”. Y de relatos sobre accidentes a consecuencia de fallo humano, como la fuga de salmones de criaderos especializados o la catástrofe ecológica que supuso el encallamiento parcial del petrolero neerlandés Metula el 9 de agosto de 1974.

Vívido testimonio (disponible además en Pueblo Nuevo), sí, pero también severísimo jalón de orejas de cara al futuro inmediato de nuestro planeta y al rol que jugará la Humanidad en ese devenir para bien o para mal. Muy en consonancia con aquella frase que se coló en la predecible versión ‘08 de The Day The Earth Stood Still: “Si la Tierra muere, tú mueres. Si tú mueres, la Tierra sobrevive”. Considerémonos amonestados/as.

Hákim de Merv