miércoles, 21 de junio de 2017

El Fantasma Del Convento

(Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 24 de noviembre del 2014.)

Mis coetáneos, inmediatos antecesores e inmediatos sucesores; recordarán que, antes de la llegada de la señal de televisión pagada y de Internet, pocas opciones había en esta parte del mundo de ver más allá de lo que ofrecían los medios masivos. Recordarán también, seguramente, esos ciclos de cine mexicano clásico que de cuando en cuando programaban Pantel y América Televisión para llenar sus horarios -ciclos en los que se pauteaban sin cesar las más conocidas pelas de Pedro Infante y Jorge Negrete (y, en menor medida, María Félix). Rarísima era la ocasión en que ambas estaciones televisoras se arriesgaban con material azteca de otro tipo: alguna vez el 4 encajó dos joyas de Luis Buñuel, El Bruto y Abismos De Pasión, para deleite de mis ojos. El canal que arriesgaba un poco más, y quizá por eso no podía competir con los otros dos, era el 7. No sólo con las mexicanas: hasta ahora me acuerdo de haber visto L'Immortelle un sábado por la noche, con el consecuente trauma.

(A mis camaradas mexicanos, aquí va un misterio que lleva décadas sin resolver nadie. Recuerdo haber visto años ha, cuando todavía era un niño de 6 o 7 eneros, un film mexicano en blanco y negro perteneciente al género fantástico. Un hombre trata de burlar a la Muerte recurriendo a la ayuda de una hechicera. Ésta le dice que existe una forma: convertirlo en perro, para que la Muerte no pueda reconocerlo. Lo malo es que así se quedará el protagonista, quien decide aceptar. Pues bien, llegada la hora señalada, en medio de un baile tapatío, todos los asistentes se quedan quietos, inmóviles, mientras la Muerte pasa entre ellos buscando a su víctima. Incluso pasa al lado del perrillo en que se ha convertido el hombre buscado. Cansada de buscar, la Muerte se va. Hasta ahora, nadie ha sabido decirme de qué película se trata, misma que vi justamente gracias al 7.)

De lo que no me acuerdo es de cómo he llegado a dar con El Escapulario (1968). Fácil fue un cortocircuito. El hecho es que, después de buscar sin descanso alguna versión en DVD, opté por bajarla de YouTube. La verdad es que es medio tela, creo que su principal defecto es detenerse demasiado en la historia del segundo hijo de la moribunda que vemos al inicio del largometraje, hijo que encarna un jovencísimo Enrique Lizalde. Pero a la par de esta pela, descubrí que la producción mexicana de la época clásica va mucho más allá de los íconos que se hicieron famosos en toda Latinoamérica. Tras descargar un must como El Jorobado (Enrique De Lagardere) (1943), comencé a bajar parte de la amplísima producción de films de terror mexicanos. Por ahí se coló una gema fantástica como El Esqueleto De La Señora Morales (1959), protagonizada por el actorazo Arturo De Córdova, pero que es más una obra de humor macabro. Hasta el momento, el mayor descubrimiento -por tratarse de un documento visual histórico- es El Fantasma Del Convento (1934), considerado el primer film mexicano de terror. Tiene varios momentos creepies, sí, y una fuerte deuda con la estética del expresionismo alemán del que era más o menos contemporáneo -basta con verles las fachas a los personajes. Para la época, su vuelta de tuerca final debe haber causado espanto entre las audiencias.

Bájate el film antes de que lo baneen. Lo he colgado ex profeso para ti. ;)


Hákim de Merv

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