martes, 6 de junio de 2017

La Terminal: La Terminal

(Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 12 de abril del 2017.)

Una  (ya)  vieja  máxima  del  gran Elvis  Costello  asevera  que  tienes  veinte  años para  lanzar tu primer disco, pero sólo uno -maticemos: dos (e incluso tres) también son un plazo razonable- para hacer lo mismo con el segundo. La tesis ha estado puesta a prueba muchas veces, y lo seguirá estando muchas otras en el futuro.

El aforismo de Costello pareciera haber sido tomado muy a pecho por La Terminal, cuarteto proveniente de la ciudad de Arequipa, la segunda más importante plaza nacional en términos de música pop independiente. El grupo tiene ya una década de constituido, pero apenas habrá pasado un par de meses desde la aparición de su epónimo debut. Previamente, se les escuchó a través de compilaciones como Ciudad Sónica (2015, orquestada por El Blog Del Bam) y Voluntad Del Ruido (2016, montada por el prestigioso site Latinoamérica Shoegaze), y ya en esas primeras publicaciones se les notaba un peculiar output sonoro que mezclaba estilos bastante disímiles. Sería interesante escuchar grabaciones previas a este primer disco, por el momento no disponibles en su BandCamp -tan sólo la versión single digital de “NonXime”, antes bautizada como “Dos Nonxime” y bastante más larga que la que ha sido repescada en el largo-. También sería interesante conocer de primera mano los pormenores de la historia de LT: según se comenta, ha sido un camino durísimo para llegar hasta aquí.


La Terminal son Mauricio Valdivia en primera guitarra, Raúl Guzmán en bajo, José María Málaga en voz y segunda guitarra, y Diego Pinto en batería. Pinto, que ha tocado con Los Paicons, ingresa al cuarteto en noviembre del 2016 tras la partida de Guido Núñez. A Málaga lo conozco desde hace ya tiempo por su alias electronoise de Fiorella16 y por su chamba al frente del sello Noxa Recs. Valdivia, por su parte, ha militado en las filas de Enduro. Existe, pues, un background del cual asirse.

Entre las referencias consignadas en BandCamp, La Terminal invoca al sonido alternativo de los 90s, al grunge, a la no wave, al punk y al noise rock. La crítica ha señalado también al shoegazing. En principio dispares, todas estas influencias tienen un denominador común: el Ruido. Y vaya que si La Terminal es ruido. Me corrijo, es RUIDO. Ni bien transcurren los primeros acordes de “Besando El Suelo”, el grupo libera una cantidad impresionante de energía e ideas cruzadas. La base de la maceración es punk, pero las guitarras rompen la barrera de tres acordes que nunca pudo superar el apocalipsis del 77. Por el camino de las eléctricas ya pueden percibirse segmentos enteros que recuerdan al noise rock de los 80s y también al canon melódico del rock alternativo. Sin embargo, es el bajo el que más me remite al primer grunge -piénsese en los creadores del género, antes que en los epígonos ensalzados por las multinacionales. Preside casi cada sonido del disco una desprolijidad que no sólo hace las veces de estandarte, sino que le da un acabado oscuro/sucio/crudo a los diez temas de este episodio.

Latinoamérica Shoegaze ha recomendado entusiasta el disco de La Terminal. Después de haberlo escuchado muchas veces, secundo esta moción, pero me permito disentir en la apreciación: aún cuando la banda misma define su sonido como “punkgaze” o “grungegaze”, creo que La Terminal muy poco o nada suena a shoegazing. Los veo más como una entidad post grunge -sólo que, a diferencia de combos como L-Ror o Lunes, lo de LT es altamente inclusivo/permisivo. De ahí que se permitan incorporar elementos de territorios como la no wave o el también llamado dream pop -no lo suficientes para obtener representación de peso en el genoma colectivo.

Muy al margen de la posología, La Terminal derrocha en sus composiciones vitalidad, urgencia y no poca agresividad. José María ulula cada vez que puede, mientras que la batería de Núñez fuerza los pistones hasta quebrarlos. Ni qué decir del bajo de Guzmán, que en su incesante ir y venir pareciera quemar petróleo lanzallamas en mano. Disco apabullante, en coordenadas distintas a las del An Encounter With A Dark Flowering Season (2017) de Kusama, pero igual de avasallador en resultados -una trepanación craneana, ambos.

La versión física de álbum, grabado en Lima a fines del 2015 gracias a los buenos oficios de Jose Javier Castro y Camilo Uriarte (músicos de El Aire), y masterizado y producido por este último; ha corrido por cuenta del virginiano sello Custom Made Music. Un poco complicado elegir EL tema que represente mejor el espíritu de esta entrega -su media de duración es de tres minutos, salvo por el cierre (“Soy La Navaja Y La Herida Al Mismo Tiempo”, que sobrepasa los nueve minutos de extensión). Pienso en “17 Golpes”, pero éste ya apareció en el mencionado Ciudad Sónica. Pienso en “Estarpeor” o en “Placebo” como opciones interesantes. Pero mejor me decido por dar la “Contra”.

;)



Hákim de Merv

UPDATE COMPLEMENTARIO

Desde Arequipa, el amigo Felipe Arias me hizo llegar la siguiente precisión:

“Hay dos maquetas y/o compilados” (previos) a este disco, Mala Práctica (2008) y Acuérdate De Que Morirás (2007-2014). Del primero no hay rastro. El segundo está colgado en la web. Existen versiones alternas, demos instrumentales y maquetas anteriores a este disco”.

Felipe me facilitó un video de YouTube extraído del canal de La Terminal. Haciendo click allí, encuentro un enlace de descarga en el BandCamp de Noxa Recs -pa' completar la colección.

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