jueves, 1 de junio de 2017

Registros Akásicos: Mariana

Publicado originalmente en mi cuenta Facebook el 21 de enero del 2015.)

En su cuento “Pierre Menard Autor Del Quijote”, incluido en Ficciones​ (1944), el maestro Jorge Luis Borges​ escribe:

“El texto de Cervantes y el de Menard son verbalmente idénticos, pero el segundo es casi infinitamente más rico. (Más ambiguo, dirán sus detractores; pero la ambigüedad es una riqueza.)

Es una revelación cotejar el Don Quijote de Menard con el de Cervantes. Éste, por ejemplo, escribió (Don Quijote, primera parte, noveno capítulo):

'... la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir.'

Redactada en el siglo diecisiete, redactada por el 'ingenio lego' Cervantes, esa enumeración es un mero elogio retórico de la historia. Menard, en cambio, escribe:

'... la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir.' ”.

Aunque no idéntica, algo de esa fantasía descrita por el coloso argentino -que aparece desnuda en su glosa al impostor inverosímil Tom Castro (Historia Universal De La Infamia, 1935)- se percibe en Mariana, el disco debut de Registros Akásicos​, dúo conformado por Sandra Villarreal y Aldo Castillejos​. A día de hoy, no tengo el gusto de conocer a Sandra. Aldo, cinéfilo convicto y confeso, pertenece a ese colectivo que irrumpió en la escena capitalina durante los segundos 90s, que a la larga coadyuvó a quebrantar el monopolio punk-dark a nivel nacional y del cual se seguirá escribiendo aún durante mucho tiempo: Crisálida Sónica​. Su primera banda conocida fue, en efecto, Espira -y la subsiguiente, nada menos que Serpentina Satélite.

Escuché un par de veces el disco antes de formarme una opinión al respecto, y luego hube volver a él debido a la respetable opinión de un buen amigo -también perteneciente a CS- que me hizo dudar seriamente de la mía propia. Gracias a esta praxis, tuve una idea más cimentada de lo que (creo) es Mariana.

Este buen amigo opinaba que el largo suena a “alto dark wave”. Es evidente que Mariana tiene no pocos pasajes aparentemente inspirados en Joy Division​ y grupos similares. Una escucha más atenta, sin embargo, revela raíces distintas. En realidad, el sonido de Mariana arranca de más atrás: “Third Person”, “Mariana” o “Mon Cri Du Bout Du Monde” no esconden una fuerte afinidad con el ritmo motorik; y “Conrad 9” se construye sobre una maraña de sampleos acreditados a grupos como Kraftwerk​, Amon Düül, Can o Harmonia. La respuesta cae por su propio peso: kraut rock. Quienes tienen presente los grandes discos de estas bandas alemanas pueden alegar que, ciertamente, Mariana no se refleja en semejante espejo, salvo por los innegables sampleos y por el antedicho motorik. Agregarán, también que el pathos de Registros Akásicos es otro. Estaría de acuerdo, si es que no existiese el antecedente de La Düsseldorf.

Los dos discos clásicos firmados por Hans Lampe/Klaus Dinger/Thomas Dinger (ambos hermanos antes en Kraftwerk​ y Neu!​), La Düsseldorf (1976) y Viva (1978), parten del kraut rock pero van más allá: suenan a after punk adolescente cuando éste apenas comenzaba a abrir los ojos -o, en su defecto, no existía. Es decir, La Düsseldorf se imaginaba el futuro. De haber tenido una ventana hacia el mismo, tal vez se hubiera parecido más a Registros Akásicos.

Mariana tiene un sonido oscuro, acoté, aunque si bien en parte es atribuible a los referentes citados, se debe más a la mezcla de estudio -muy bien trabajada por David Castillejos, hermano de Aldo. Las atmósferas plasmadas en temas como “Gracia Baila”, “Beso En Tu Frente” o “The Stranger”; construyen una duermevela exquisita, entre cavernosa y espectral, privada de elementos de horror atávico. Mariana semeja más un buceo en la psique, o mejor, una sucesión de flashbacks hacia la memoria racial del Hombre. Sintomáticamente, no suena tribal, sino futurista -o en todo caso, retrofuturista. Gran jornada del 2015, pese a haberse editado en diciembre del 2014.


ANOTACIÓN PERSONAL

Remítete al comentario del siguiente disco, que dejó en posición adelantada algunas opiniones vertidas aquí.


Hákim de Merv

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